Inmigración y Delitos: La intersección de la Fiscalía y de la Deportación

El número de personas deportadas sigue aumentando. Como sea que usted se sienta acerca de la inmigración, el hecho es que miles de familias se ven afectadas por las deportaciones. Esto se hace aún más complejo cuando personas no-estadounidenses (incluidos los residentes permanentes legales) se encuentran con la policía. El proceso que sigue se hace aún más difícil de navegar cuando el proceso penal y el proceso de inmigración se cruzan. A continuación se explicará el procedimiento que enfrenta un no ciudadano después de un arresto.

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En primer lugar, una persona acusada de un crimen es detenido. Esa persona es luego llevado a una cárcel local donde toman sus huellas digitales. Durante esta espera su identificación se envía al FBI, y luego al Departamento de Seguridad Nacional, para comprobar si la persona aparece en los registros federales de inmigración. Si el sospechoso se encuentra en el registro de inmigración, Inmigración (ICE) emitirá una orden de detención de esa persona que permite que ICE pueda ir a buscar a esa persona dentro de 48 horas de su liberación de la custodia local. Una persona normalmente se “libera” después de que vean un magistrado local y obtienen una fianza fijada. La policía local puede mantener a la persona hasta que ICE vaya por él o ella.

Dos escenarios pueden pasar; 1) la persona se “libera” de la custodia local después de ir a corte y hay un registro de inmigración. ICE a continuación, coloca una orden de detención y la persona, una vez liberado, se enfrenta a los cargos criminales y sirve su condena (ya sea el encarcelamiento o libertad condicional), luego pasa a enfrentar el procedimiento de deportación; 2) la persona paga la fianza y pasa de custodia local a la espera de una cita en la corte. Antes de que él o ella salga, ICE llega a la cárcel para obtener la custodia de la persona. Este escenario es cada vez más común, y el ciclo que crea puede tener consecuencias duraderas.

En el segundo escenario, la persona se mueve en el proceso de inmigración tan pronto como ICE recibe la custodia de ellos. En ese momento la persona está detenida por inmigración mientras espera de su fecha de corte. El proceso de la deportación comienza y este proceso se ejecuta más rápido y más eficiente que el proceso criminal. Por lo tanto, no debería ser una sorpresa que la persona es deportada mucho antes de que su caso criminal está cerrado, sin tener en cuenta si esa persona ha sido condenada o sigue a la espera de su fecha inicial de corte. Una vez deportado, la persona fallara cualquier fecha de corte y, a causa de eso, tendrá una orden para su arresto. Lo que quiere decir que la persona pierde la oportunidad de defender o luchar contra su caso.

Esto crea un problema para nuestro sistema de justicia criminal. El sistema no puede procesar a la persona por el delito cometido, y la persona no puede defender el caso criminal del cual puede ser inocente. Desde el lado de la inmigración, la persona no puede intentar regularizar su situación con un cargo criminal pendiente. Este purgatorio legal representa consecuencias para aquellos que pueden tener un estatus legal en los EE.UU., pero han sido acusados de un crimen.

No importa de qué lado del espectro político usted está en cuestión de la inmigración, el limbo legal explicado anteriormente crea consecuencias que no promueven la justicia o la equidad. Y esto a su vez debilita la fe que ponemos en nuestro sistema legal.

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